¡Si usas tacones, aquí tienes 9 consejos en los que insisten los médicos!

Muchas chicas ya no se pueden imaginar su vida sin tacones altos. ¡Pero qué difícil les resulta caminar todo el día con ellos! Por extraño que parezca, hay algunos trucos ingeniosos que te ayudarán a facilitar el uso de tacones.

Talco en los zapatos. Esto ayuda a fijar el pie en el zapato, reduciendo la fricción. ¡Finalmente podrás evitar los callos!

Cinta adhesiva doble cara. Sí, ¡este truco también puede ayudarte! ¡Basta con pegar un poco de cinta adhesiva doble cara en la suela para que el pie permanezca en su lugar todo el día!

Ungüento con ibuprofeno o nolotil. Una pomada anestésica o antiinflamatoria relajará tus pies y además, los mantendrá fijos en tus zapatos todo el día. Pero si tienes dudas sobre el uso de estos medicamentos, primero consulta a tu médico.

Una pomada anestésica. Al usarla, puede deshacerte de las desagradables consecuencias de los tacones altos. Sin embargo, no puedes usar más de 60 gramos de este medicamento al día. Puede hacerte mucho daño.

Incisión en la suela. Unas pequeñas ranuras en la curva de la suela donde está tu pie lo ayudarán a evitar resbalones.

Calcetines mojados. Para que tus nuevos zapatos sean más cómodos, puedes ponértelos con calcetines de algodón empapados en agua caliente. Te ayudará a suavizarlos.

Usa una platilla. Sí, sí, ¡también es posible! La plantilla ablandará significativamente tus pasos.

No te detengas. Si piensas que solo estando de pie o sentada podrás deshacerte del dolor, estás muy equivocada. Para aumentar tu resistencia, lo mejor es caminar, caminar y ponerte a bailar.

Ejercicios especiales. Sí, si estiras y fortaleces constantemente los músculos de las piernas, será mucho más fácil usar tacones. Estira la parte delantera del pie, párate sobre los dedos y jala la espalda hacia arriba.

¡Además, aquí te tenemos otros de los secretos más efectivos!

Coloca los zapatos en el congelador durante aproximadamente 30 minutos. También hay otra manera: llena unas botellas con agua, colócalas dentro de los zapatos y déjalos en el congelador. Esto ayudará a que se estiren un poco, en caso de ser necesario.

Humedece tus zapatos para que se estiren mejor con tu pie.
Siempre tienes que humectar tus pies adecuadamente para evitar que haya fricción. Esto significa que los ungüentos y las cremas deben ser absorbidos antes de que te pongas los zapatos.