Mira a qué jugaban los niños antes de que existiera fb. Antes la vida sí valía la pena

Aunque Internet es uno de los medios más populares en la actualidad, pasamos horas viendo videos, memes, publicando cosas en las redes sociales y más, no siempre fue así. Eso de las nuevas tecnologías -como consolas de videojuegos, tabletas electrónicas y teléfonos inteligentes- son relativamente recientes, y no hace mucho los niños tenían otros entretenimientos.

Había pocas consolas; tener una era un lujo y los papás sólo te dejaban jugar un poco, pues era mejor que anduvieras en la calle conviviendo con tus amigos. Queremos que recuerdes esas épocas con los juegos que más disfrutaste y que seguramente los niños de hoy no conocen. Aquí algunos de los favoritos:

10.- Policías y ladrones

Mientras el equipo de los ladrones tenía medio minuto para correr, los policías debían atrapar a la mayoría.

9.- Resorte

Muchos recreos se nos fueron en este juego, en el que con un resorte se creaba un espacio del que debíamos brincar hacia adentro y afuera, lo enredabas, lo desenredabas y más.

8.- Escondidas

Sencillamente unos se escondían y otro los buscaba. Ganaba quien encontrara a la mayoría. Quien debía buscar contaba viendo hacia la pared del 10 al 1, y entonces empezaba a buscar a quienes se habían escondido.

7.- Canicas

El reto era lanzar tus canicas de forma que le pegaras a las otras y llegaras a cierto lugar. Esto te permitía ganar las canicas de los otros.

6.- Avioncito o Bebeleche

Este juego podía jugarse solo o acompañado. Con un gis dibujabas en el piso una serie de cuadros del 1 al 10, era una línea vertical con dos rectángulos donde iban el 3 y el 4, además de 7 y el 8, luego lanzabas una piedra a uno de los cuadros y tenías que saltar sobre un pie los números de ida y de regreso; 10, 3, 4, 7 y 8 eran los únicos espacios donde podías usar ambos pies. El perdedor era el que no podía esquivar el espacio donde cayó su piedra.

5.- Brincar la cuerda

Sin duda era todo un arte: tenías que saltar sin caerte brincando sobre la cuerda que giraba a tu alrededor. Podías jugar solo o acompañado. Los de más destreza brincaban hasta dos cuerdas a la vez y hacían movimientos de mucho estilo.

4.- Estatuas de marfil

Los niños se colocaban en círculo tomándose de las manos y giraban cantando la canción. Al parar de cantar se detenían y quedaban “paralizados”, como unas estatuas. Perdía el que se movía.

3.- Ahorcado

Era otra de las opciones para jugar dentro de casa, que ponía a prueba tu memoria y tus conocimientos generales. Tu rival escribía una palabra, pero sólo marcando el espacio de cada letra, tú debías ir adivinando letra por letra. Por cada equivocación tuya el otro dibujaba una parte de un muñequito colgado de una horca. El reto era que adivinaras la frase antes de que terminara el dibujo.

2.- Stop

Con un círculo en el piso se hacía un espacio para colores o países, y en el centro el símbolo de “stop”. Alguien del grupo era elegido para declarar la guerra a uno de los otros con su color o la región que representaban. Entonces todos corrían y la persona gritaba “¡stop!”, entonces debía calcular la distancia del centro del círculo hacia uno de los otros participantes. Podían ser pasos de oso, de elefante o hasta de hormiga, y si le atinaba esa persona volvía a comenzar el juego.

1.- ¡Basta!

Era perfecto para los días en que no podías salir de casa. Te juntabas con tus amigos y en una hoja de papel dibujaban columnas como nombre, cosa, país, animal, color, entre otras categorías. Alguien empezaba a decir el abecedario, y cuando gritaban “¡basta!”, tenían pocos segundos para escribir en esa columna, nombres que empezaran con la letra en la que la persona se quedó. Lo ideal era que no se repitieran con las respuestas del competidor anterior, pues se sumaban más puntos.

¿En cuál de ellos eras un maestro?