Corrían lágrimas de color púrpura: un tatuaje mal hecho ha maltratado los ojos de una modelo

Según informa The Independent, Kett Gallinger de 24 años de edad, quería cambiar el tono de la esclerótica de su ojo.

Sin embargo, el líquido púrpura comenzó a fluir de sus ojos, y sólo entonces los médicos se dieron cuenta de que la operación no había tenido éxito. Ella fue al hospital, donde se le aplicaron gotas para los ojos con un antibiótico. Sin embargo, el medicamento dio el efecto contrario: el ojo se hinchó y no podía ver.

Más tarde le comenzaron a introducir una sustancia esteroide a la paciente, lo que agravó su estado y forzó a la materia púrpura a “derramarse” alrededor de los ojos.

Los médicos creen que el equipo utilizado para el procedimiento no estaba completamente estéril y por lo tanto, pudo causar una infección.

Ahora la chica, cuatro semanas después del procedimiento, no puede ver normalmente con el ojo afectado. Por otra parte, los médicos dicen que su vista nunca se recuperará y es posible que con el tiempo empeore.